Dos nombres han comenzado a sonar con fuerza en el ámbito de las denuncias ciudadanas y profesionales en Puerto Vallarta: Eric Kevin Hurtado Robledo y Ryan Donner, señalados por presuntas prácticas irregulares en el desarrollo, remodelación y venta de propiedades en la zona, según información recabada por este medio a partir de fuentes del sector inmobiliario, excolaboradores y documentos revisados.
Hurtado Robledo, ciudadano norteamericano de formación contador, habría estado realizando trabajos de remodelación y supervisión de obras que, por ley, requieren título profesional de ingeniero o arquitecto, según señalan testimonios y quejas presentadas de manera extraoficial. Se le acusa de intervenir en propiedades para revenderlas con ganancias sustanciales, sin garantizar la totalidad de las reparaciones o el cumplimiento normativo.
Por otro lado, Ryan Donner, originario de Santa Rosa, California, y avecindado en Vallarta desde 2012, comenzó su trayectoria como bartender en establecimientos locales, para después incursionar en el sector inmobiliario a través de firmas como Coldwell Banker La Costa y Tomthy Real Estate Group. Aprovechando contactos y experiencia internacional, habría iniciado su propio negocio de bienes raíces, también ejerciendo —presuntamente— funciones técnicas sin acreditación profesional.
Operación y estrategia de imagen
Uno de sus proyectos más comentados es el edificio ubicado en Costa Rica 1275, adquirido a una familia local a un precio significativamente menor al valor de mercado, para luego ser remodelado —sin apego total a normativas de construcción y sustentabilidad, según versiones— y vendido en millones de dólares.
Ambos habrían implementado una estrategia comunicacional y de relaciones públicas que incluye publicaciones pagadas en revistas nacionales e internacionales, lo que les ha permitido mantener una imagen positiva y restar visibilidad a las acusaciones en su contra.
Además, se señala que han cambiado en varias ocasiones el nombre de sus empresas, dificultando el rastreo de su historial operativo. Varios de sus antiguos colaboradores y socios comerciales han roto relaciones con ellos, aludiendo a desacuerdos éticos y, en algunos casos, a señalamientos por fraudes y otros delitos, aunque hasta el momento no hay sentencias firmes en su contra.
Silencio mediático y descontento local
A pesar de las quejas y señalamientos, los casos no han tenido amplia cobertura en medios nacionales, lo que —según analistas consultados— podría deberse a una estrategia deliberada de contención mediática para proteger sus intereses comerciales.
Hasta ahora, ni Hurtado Robledo ni Donner se han pronunciado públicamente sobre estas acusaciones. Tampoco se tiene registro de denuncias formales presentadas ante la Fiscalía General del Estado de Jalisco, por lo que las imputaciones carecen de validación judicial.
Lo que sigue
Este medio ha intentado contactar a los señalados para conocer su versión, sin obtener respuesta al cierre de esta edición. La investigación permanece abierta y se invita a cualquier persona con información relevante o afectada por estas prácticas a comunicarse con nuestra redacción de manera confidencial.
Mientras tanto, colegios de ingenieros y arquitectos locales han mostrado preocupación por el ejercicio ilegal de profesiones, e instan a la población a verificar las credenciales de quienes intervienen en proyectos de construcción.
El caso expone un posible vacío en la supervisión de actividades inmobiliarias y de construcción en destinos turísticos como Puerto Vallarta, donde el crecimiento acelerado puede favorecer la opacidad y el incumplimiento normativo.
Para saber más o reportar:
Si tienes una denuncia contra Ryan Donner, Eric Kevin Hurtado Robledo o alguno de sus asociados, contáctanos, tu identidad permanecerá anónima bajo secreto profesional.
O acuda a las autoridades correspondientes: Fiscalía General del Estado de Jalisco.








